La Agenda en la Mediacion

Poder Judicial de Nicaragua
Instituto
de Altos Estudios Judiciales
Especialización
en Mediación y Conciliación
MÓDULO IV: MRAC Mediación y Conciliación
Unidad temática 3:
FASES Y TÉCNICAS DE LA MEDIACIÓN
ARTÍCULO CIENTÍFICO SOBRE
LA AGENDA EN LA MEDIACION
LETICIA DEL SOCORRO GUILLEN OBANDO
Noviembre 2018
La guerra es una invención de
la mente humana;
La mente humana también puede
inventar la paz.
(Winston Churchill)
La mediación es un proceso en el que una
tercera persona imparcial ayuda a aquellos que están envueltos en un conflicto,
a comunicarse de forma efectiva y a alcanzar soluciones consensuadas acerca de
algunos o todos los asuntos en disputa. La resolución alternativa a los conflictos supone una variedad de
procesos informales para resolver las disputas, como alternativas a los
litigios o al arbitraje. Estos procesos normalmente implican la asistencia de
una tercera parte neutral, como sucede en la mediación y en la conciliación.
Podríamos decir que con el pasar del tiempo la mediación se ha perfeccionado
en modelos o técnicas para llevar a buen fin el procedimiento de mediación. El procedimiento de
mediación está encaminado fundamentalmente a la satisfacción de intereses. Los
pasos para llegar al fin en este modelo son: a. Separar las personas del
problema se deben distinguir dentro de la negociación las percepciones, las
emociones y la comunicación. En esta
fase no se deben buscar culpables porque lo verdaderamente importante es la
solución del problema.
Centrarse en los
intereses, no en las posiciones, es muy frecuente que el problema se lleve
rápidamente al campo posicional, lo que no es necesario, toda vez que las
partes persiguen intereses diferentes y no conflictivos. De ahí la importancia
en esta fase de buscar y distinguir las necesidades, deseos, intereses y
temores; hacer entender a las partes que un interés diferente no significa un
interés conflictivo, inclusive, intereses diferentes pueden hacer llegar más
rápido a las partes a un acuerdo, es importante en esta etapa que las partes
sean concretas pero flexibles, Intentar opciones en beneficio mutuo.
La receta es la
siguiente: para inventar opciones creativas, usted necesitará: “1) separar el
acto de inventar opciones de actos de juzgarlas; 2) ensanchar las opciones que
se encuentran sobre la mesa, en lugar de buscar una sola respuesta; 3) buscar
los beneficios mutuos; 4) inventar formas de hacer que sus decisiones sean
fáciles”. Insistir en utilizar criterios objetivos, es importante entonces que
las partes entiendan que llegar a un acuerdo con la voluntad de cada una de
ellas puede ser imposible, por eso hay que unificar criterios objetivos para
construir el acuerdo. Por lo tanto, hay que encontrar más de un criterio
objetivo, los cuales deben ser legítimos, prácticos y poderse aplicar en igual
forma a las partes afectadas por el conflicto.
Un proceso de mediación
debe guiarse por una serie de principios esenciales: la participación
voluntaria, la neutralidad, la imparcialidad, la confidencialidad y la
conformidad. Describe un proceso universal de cinco etapas: Etapa 1. Establecer las normas de
funcionamiento (la primera sesión junta). Etapa 2. Definir y aclarar lo sucedido (a través de entrevistas por
separado). Etapa 3. Examinar el
conflicto (volver a reuniones juntos). Etapa
4. Desarrollo de las opciones variadas y viables
(Posibles soluciones). Etapa 5. Llegar a un acuerdo y
garantizarlo, La regla básica es que los mediadores deben guiarse por lo que se
denomina como “hazlo sencillo”. Este principio implica que debe tomarse la
solución o el camino más sencillo y puede aplicarse en cualquier escenario,
Algunos mediadores ajustan su lenguaje a la clase social, a la educación y al
estilo de los usuarios.
Una vez establecidas
las reglas y definido el problema compartido (desde la información), se trabaja
en una sesión más larga la adquisición de habilidades/descripción de opciones. Será
la más larga debido a la complejidad de aspectos a tratar, hacer propuestas
concretas. En esta etapa tratamos de ubicarnos: se trata de pasar la historia de
cada uno a “nuestra” historia. No se trata todavía de plantear soluciones, sino
de llegar a un análisis común que identifique en que consiste el conflicto y
los problemas que existen, ello nos lleva a definir una agenda común de puntos
a tratar y solucionar.
Es el momento de dejar
de hablar del pasado y avanzar preparando las bases para construir el futuro.
En esta fase es importante El proceso de mediación, capacidad y habilidades del
mediador dejar las posturas a un lado y centrarse en las necesidades o
intereses. A ello ayuda preguntarse qué hay detrás de las posturas. Se utilizan
técnicas de comunicación, técnicas de manejo de las emociones, reformulación,
parafraseo, mensajes y/o, técnicas de manejo del estrés, técnicas de solución
de problemas, asertividad, siendo la reformulación una buena técnica, El
Mediador no valora ni juzga, simplemente escucha, debe centrar el problema,
clasificar y ordenar los temas importantes para las partes implicadas. Al final
de exponer las partes a través de resúmenes, siempre en términos objetivos y
evitando incluir comentario negativo, pidiendo que confirmen la exactitud de la
síntesis realizada, podemos realizar preguntas, y con todo ello se intentara
sacar aspectos diferentes que conforman el conflicto para elaborar una definición
compartida del mismo, aceptada por ambas partes.
Hay que ir al trasfondo
del problema sin juzgar. No es fácil ponerse de acuerdo sobre cuál es el conflicto.
Hay que mirar hacia delante y no hacia atrás. Una vez expuesto el conflicto,
situar, acotar el conflicto, quitar lo superfluo y clasificar los aspectos que
generan conflicto por orden de importancia. Ver cuáles son los temas de interés
común y cual concierne a una parte. Conviene trabajar sobre los temas comunes y
más sencillos al principio para ir creando confianza e interés en el proceso,
dado que aparecen posturas enraizadas. Muchas veces permanecen anclados porque
no perciben otras alternativas de solución, tienden a ver todas las situaciones
de la misma manera, y esta limitación les dificulta la resolución del conflicto
sin la asistencia de una tercera persona. El mediador ayuda a expandir la gama
de opciones mediante” tormenta o lluvia de ideas”. El objetivo es anotar
cualquier idea concebible, sin hacer una valoración de cada una de ellas. Una
vez listadas todas las ideas, ellos mismos examinaran cada una de ellas
individualmente.
El mediador les ayuda a
clasificarlas en alternativas posibles, probables, improbables, imposibles.
Después de eliminar las dos ultimas de estas categorías, los participantes se
centran en las restantes, explorando las consecuencias de cada idea, los costes
asociados a ellas y los beneficios que su elección les reportara. No obstante
cuando este método no proporciona una amplia gama de opciones, el mediador
sugiere otras provenientes de casos similares; si son aceptables para los
clientes, se añadirán a la lista. Se pasa, cuando la lista parece completa a la
redefinición de posiciones.
Es importante resumir
definidos los problemas en intereses. En esta fase de intervención y
reformulación nos planteamos una cuestión básica: ¿Hacia dónde queremos ir?,
¿Cómo queremos relacionarnos en el futuro? Una vez delimitados los aspectos que
conforman el conflicto, el mediador debe seguir manteniendo su neutralidad y no
debe ofrecer soluciones a las partes, sino implicarlas en el proceso de
solución para que por ellas mismas encuentren la solución.
Se trata de buscar, por
medio de lluvia de ideas, formas de solucionar el conflicto, es una fase para
hacer propuestas, no para tomar decisiones. Hay que facilitar la creatividad y
buscar lo que cada parte está dispuesta a dar para lograr la conformidad con
las distintas propuestas.
Podemos encontrarnos que:
— Si el problema se da en
la relación, hay que tener mucha paciencia, para que puedan desahogar y buscar
puntos de entendimiento. Hay que explorar el pasado; ver cuáles son las heridas,
los sentimientos, los malentendidos, la comunicación; ver lo que quieren
respecto al futuro.
— Si el problema es de
contenido, conviene negociar puntos concretos, distinguiendo entre posiciones
que se refieren a la solución requerida, e intereses, que son la preocupación básica
que esta por detrás de la solución. Se juntan todo tipo de ideas para llegar a
una solución.
Una de las tareas del
mediador es dirigir el dialogo en términos de intereses y no de posiciones. El
mediador ayuda a las partes a negociar desde sus propios intereses, ayudándoles
a identificar sus verdaderos intereses. Una vez que las posiciones han sido
traducidas en intereses, Ya pueden entrar en la fase de negociación respecto de
las opciones (sobre la elección de soluciones) de manera que el acuerdo sea
aceptable para todos. Las posiciones se modifican, las opciones se negocia y la
creatividad y de buscar y proponer soluciones a los problemas que satisfagan
las necesidades de ambas partes. Las soluciones tienen que partir de las
partes, y son ellas las que decidirán en última instancia.
Se debe ir de los temas
más fáciles de alcanzar acuerdo a los más difíciles. Deben los progenitores
medir sus posibilidades: disponibilidad horaria, trabajo, desplazamiento,
nuevas parejas, economía, para que sea un acuerdo real de compromiso, Es bueno
recordar que el éxito final radica en que el acuerdo sea perdurable en el
tiempo.
En mediación es muy
importante que el mediador cuide como finaliza el proceso, la relación con las
partes, independientemente que hayan alcanzado o no acuerdo. Debe FELICITARLES
por la utilización del recurso, normalizar el que no alcancen acuerdo, en su
caso. Es importante sanear la relación entre las partes de forma que se abra un
marco de cooperación para transformar el problema que comparten, se crea un
nuevo contexto para tratar otros conflictos futuros.
Bienaventurados los pacificadores
Porque serán llamados
Hijos de Dios.
(Mateo 5,9)
BIBLIOGRAFIA
Tony
Whatling. (2013). Mediación:
Habilidades y Estrategias, Guía Práctica. España: Narcea, S.A
Ediciones.
Ma Ángeles
Peña Yánez. (2013). Proceso de Mediación,
Capacidad y habilidades del Mediador. Madrid: Colección Practica de Mediación
Editorial Dykinson.
Carlos
Alexis Chimpen López, y María Soledad Sagrado García, Epilogo de Carlos E.
Sluzki. (2011). Mediación: La búsqueda
del camino alternativo. Argentina: Editorial Universidad Adventista del
Plata.
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